De un tiempo a esta parte parece que finalmente la sociedad está cada vez más concienciada con las consecuencias de no reciclar plástico. Es un gran problema para los ecosistemas en todo el mundo y especialmente para el marino. Cada año se encuentran en cientos de animales restos de plástico en sus estómagos y no es de extrañar que pronto lleguen los microplásticos a nuestro propio organismo a través de la ingesta de pescado.
Reciclar bien el plástico es una tarea sencilla si se siguen ciertos protocolos. A principios del siglo XX y a lo largo de todo ese siglo (especialmente en los años 60) el plástico ha cambiado cada aspecto de nuestra vida. Desde lavarnos los dientes con un cepillo plástico hasta llevar la bolsa con la compra a casa, todo es posible gracias a los miles de usos que la industria del plástico ha ido descubriendo mediante la innovación.
El reciclaje de plástico actualmente se ha convertido casi en una obligación al estar omnipresente siendo difícil mirar a nuestro alrededor sin ver algo que esté hecho de este material. Las ventajas de usar plástico son muchas (es higiénico, resistente, barato, fácil de producir con cualquier forma…), sin embargo de nada sirve el uso si después es desechado de manera incorrecta.
Ventajas del reciclado de plástico
Antes de hablar de las ventajas del reciclado de plástico vamos a ver qué plásticos se pueden reciclar y cuáles no. Para saber esto hay que atender a ciertas pautas muy sencillas. En primer lugar, deberemos fijarnos en el símbolo que tiene el plástico que estemos utilizando. Si es reciclable, tendrá en algún lugar un diminuto triángulo formado con tres flechas y un número en el centro que va desde el 1 al 6 (el número 7 o letra O está reservado para plásticos que no siempre se pueden reciclar) según el tipo de plástico que sea y la resina con que haya sido mezclado.
Las ventajas del reciclado del plástico son muchas. Primeramente se frenaría en cierta medida el agotamiento de recursos que se produce paulatinamente en la Tierra. La contaminación de las fábricas que transforman las materias primas (como el petróleo en ocasiones) en polímeros y, en general, en todas las variantes de plásticos podría evitarse y destinar así ese esfuerzo a plantas de reciclaje que le dieran una segunda oportunidad a estos plásticos. Por último, está el problema de la contaminación por plástico de mares y ecosistemas debido a que tarda cientos de años en degradarse y, aun así, se convierten después en microplásticos que ya es imposible retirar de los fondos marinos.
Proceso de reciclado de plástico
El proceso de reciclaje de plástico es parecido en todas sus variantes y comienza siempre con una fase de corte de balas. Las balas proceden directamente del transporte que se encarga del vaciado del contenedor amarillo principalmente. En esta primera fase es normal encontrar residuos (arena, suciedad, alambres, etiquetas, etc.) por lo que sirve de cierta manera para decantar el plástico que se separa así de lo que no es aprovechable.
El objetivo del proceso es separar los distintos plásticos según la resina con la que hayan sido combinados para tener un tipo u otro de plástico. Por este motivo es tan importante reciclar el plástico correctamente, de lo contrario estamos desaprovechando un material que puede tener más de una vida útil (sin contar los posibles nuevos usos que le demos en casa).
Una vez triturado y lavado hay que devolver al plástico a su forma original. Para este proceso se funde el material y queda otra vez en forma de materia prima, es decir, en forma de bolita (granza como nombre técnico). El proceso de reciclaje de plástico terminaría añadiendo otra vez estas granzas a una máquina que le diera la forma deseada.
Formas de reciclar plástico
Para hablar de formas de reciclar el plástico, veamos antes las famosas tres erres (RRR) del proceso: reciclar, reutilizar y reducir. Hasta ahora nos hemos centrado en el proceso de reciclaje, sin embargo mucho más estimulante es encontrarles nosotros mismos en casa una nueva utilidad a los plásticos que vamos consumiendo y que quizá no se pueden reciclar. Es el momento de usar la imaginación para que, con unas pequeñas transformaciones, le demos el nuevo uso según nuestra necesidad.
Es necesario también aclarar que el reciclaje y reutilización de plástico no es universal. Existen plásticos que ya no pueden ser reciclados como, por ejemplo, el papel laminado con plástico que, aunque sustituya en muchas ocasiones el plástico, no es reciclable. Tampoco son reciclables los plásticos que han perdido sus propiedades por culpa de los rayos de sol o ciertos plásticos con colorante añadido que pueden ocasionar problemas en las máquinas.
Para resumir encontramos que reciclar el plástico correctamente debe empezar desde que obtenemos el envase y comprobamos, buscando su símbolo, que es un plástico reciclable. Para ir todavía un paso más allá, podemos incluso retirar la etiqueta que presentan las botellas. Recuerda cortar las argollas plásticas que unen los paquetes de latas para evitar que queden atrapados los peces.
Reciclar plástico en casa
Reciclar el plástico correctamente es algo que empieza en cada hogar. Si te preguntas cómo reciclar el plástico en casa, tenemos la respuesta. La clave es separar correctamente cada residuo. Para que te sea más fácil el proceso de reciclaje de plástico, puedes hacerte de recipientes con la intención de separar plástico y envases; papel y cartón y cristal. Al contenedor amarillo no sólo van plásticos, también las latas (como las de atún o sardinas), los bricks o tetrabricks (usados para zumos, batidos, tomate frito, caldo, etc.), bandejas blancas de poliespán y botellas de plástico.
No olvides enseñarles a tus hijos desde pequeños la importancia de separar los residuos para intentar mejorar el mundo que le dejaremos mañana. Solo desde la educación y la concienciación podemos revertir los años de irresponsabilidad que nos han llevado a esta situación en la que el reciclaje se ha vuelto una necesidad para reducir nuestra huella ecológica. Polyjute, por su parte, es una empresa comprometida con la sostenibilidad en sus procesos para mitigar también este problema. No solo nos servimos de procesos en donde las materias primas que usamos son recicladas, todos nuestros productos son 100% reciclables. Es un gran paso que nos garantiza que estamos en la dirección correcta para poder vivir en un mundo sostenible, verde y flexible.
