Como especialistas en la fabricación de envases a partir de plásticos como el polietileno (PE), y en la búsqueda por soluciones sostenibles que reduzcan el impacto ambiental negativo que hoy en día ejercen los plásticos, el plástico reciclado post-consumo (PCR, por sus siglas en inglés, Post Consumer Recycled) emerge como una opción bastante prometedora que debe tenerse en cuenta. El plástico PCR se obtiene del reciclaje de productos plásticos que ya han sido utilizados y desechados por los consumidores, ofreciendo una alternativa ecológica a los plásticos vírgenes. ¿Quieres saber cuáles son las ventajas, aplicaciones y la importancia que tiene este tipo de plástico en una economía circular y sostenible? ¡Te lo explicamos!

¿Qué es el plástico PCR y qué aplicaciones tiene en envases?

El plástico reciclado post-consumo (PCR) se produce a partir de materiales plásticos recolectados después de su primer uso. Estos materiales primero se procesan, luego se limpian y finalmente se reciclan para crear nuevos envases u otros productos. A diferencia del plástico reciclado industrial (PIR), producido a partir de residuos de fabricación, el plástico PCR proviene directamente del flujo de residuos sólidos urbanos, lo que contribuye significativamente a la reducción de residuos en vertederos y la disminución de la demanda de plástico virgen.

Este tipo de plástico se utiliza en una variedad de envases. Y es que el PCR está cambiando la forma en que entendemos el ciclo de vida de los productos. Es tal la versatilidad que ofrece que puede satisfacer requisitos muy específicos de calidad o resistencia de sectores muy diversos. Las empresas y fabricantes se están dando cuenta de que se trata de una práctica bastante positiva, debido a las numerosas ventajas que ofrece en cuanto a: responsabilidad medioambiental, fomento de la economía circular, costes económicos, etc., así que apuestan desde hace tiempo por aplicar este plástico en la fabricación de multitud de envases, para sectores muy diversos:

Envases de alimentos y bebidas

Aunque existen desafíos en cuanto a la seguridad alimentaria, muchos fabricantes están incorporando plástico PCR en envases de alimentos y bebidas. El uso de PCR en estas aplicaciones está creciendo gracias a avances en tecnologías de limpieza y certificaciones que aseguran su seguridad. Además, se busca reducir la huella de carbono y promover una concienciación sobre el reciclaje entre los consumidores.

Productos cosméticos de cuidado personal y del hogar

Se está aplicando en productos como champús, acondicionadores, detergentes, cremas, lociones, productos de belleza, e incluso productos de limpieza. Estas aplicaciones ayudan a las marcas a promover una imagen de sostenibilidad y responsabilidad ambiental.

Envases industriales

El plástico PCR es utilizado para producir embalajes duraderos y sostenibles para diversas aplicaciones industriales. Esto incluye cajas, bidones, y otros tipos de embalajes que requieren de una alta resistencia y durabilidad, como por ejemplo: contenedores de recolección de residuos, contenedores de productos químicos o incluso palets de plástico.

Sacos

Los sacos fabricados con plástico PCR son especialmente útiles en sectores como la agricultura y la construcción. Estos sacos no solo ofrecen la durabilidad y resistencia necesarias para el transporte y almacenamiento de una gran variedad de productos, sino que también contribuyen significativamente a la reducción del impacto ambiental al reutilizar plásticos ya existentes. Además, su uso apoya las iniciativas de sostenibilidad de las empresas, reforzando su compromiso con la economía circular y la responsabilidad medioambiental.

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¿Qué papel juega el plástico PCR en la economía circular?

La economía circular es un modelo económico que trata de buscar el mínimo desperdicio posible de plástico y usar eficientemente los recursos que participan. Debido a que se está reciclando residuos plásticos desechados, el plástico PCR reduce significativamente la cantidad de residuos plásticos que terminan en vertederos e incineradores, consiguiendo así que se disminuya la contaminación medioambiental. Igualmente, el uso de este plástico consigue que disminuya la necesidad de extraer recursos naturales, como el petróleo. El proceso de reciclaje de plásticos consume menos energía en comparación con la producción de plástico virgen, lo que se traduce en una menor huella de carbono y una contribución positiva a la mitigación del cambio climático. Sin duda, el uso de este plástico juega un papel fundamental sobre el nivel de daño o impacto negativo que cualquier empresa podría tener sobre el medio ambiente. Además, es muy importante usar esta técnica ya que, permite que los materiales plásticos tengan una segunda vida. Con lo cual, el ciclo de vida del producto es más largo y se maximiza el valor extraído de los materiales. 

La demanda de plástico PCR impulsa la innovación en tecnologías de reciclaje y procesos de producción más eficientes, mejorando la calidad y consistencia del plástico reciclado y ampliando sus aplicaciones. Como los consumidores están más concienciados sobre la importancia del reciclaje y el consumo responsable, el uso de plástico PCR promueve prácticas sostenibles. Integrar el reciclaje en el ciclo de vida del producto cierra el ciclo de materiales en la economía circular, creando un bucle continuo en el que los materiales se reutilizan y reciclan en lugar de ser descartados, fomentando una economía más sostenible y resiliente. 

Además, utilizar este plástico genera beneficios económicos en las empresas, al reducir costes a largo plazo, disminuir la dependencia de materias primas vírgenes y los gastos relacionados con la gestión de residuos, y al crear empleo y promover el desarrollo económico mediante una infraestructura robusta de reciclaje. En conjunto, el plástico PCR es esencial para avanzar hacia un modelo económico más sostenible, siendo cada vez más relevante e indispensable en la producción de nuevos productos y envases.

Certificados UN y Plástico PCR

Existe una relación entre los certificados UN y el plástico reciclado post-consumo (PCR) en el contexto de envases utilizados para el transporte de mercancías peligrosas. Como ya hemos explicado en anteriores posts, los certificados UN son un conjunto de normativas internacionales establecidas por las Naciones Unidas para regular el transporte seguro de mercancías peligrosas, asegurando que los envases cumplen con los estándares de seguridad necesarios para evitar incidentes durante el transporte. Veamos esta relación a través de los siguientes puntos:

  • Cumplimiento de normas de seguridad: Para que los envases de plástico PCR sean utilizados en el transporte de mercancías peligrosas, deben cumplir con una serie de rigurosas pruebas y estándares establecidos por los certificados UN. Esto incluye pruebas de resistencia, durabilidad y compatibilidad química.
  • Homologación de envases: Los envases fabricados con plástico PCR que se utilizan para transportar sustancias peligrosas deben ser homologados bajo las normativas UN. De esta forma, con esta homologación, se garantiza que los envases reciclados son tan seguros y eficaces como los fabricados con plástico virgen.
  • Pruebas de calidad: Los envases de plástico PCR deben pasar por una serie de pruebas de calidad para obtener la certificación UN. Estas pruebas pueden incluir pruebas de caída, apilamiento, presión y permeabilidad, asegurando que el material reciclado mantiene la integridad y seguridad del envase.
  • Sostenibilidad y seguridad: Utilizar plástico PCR en envases certificados por la UN no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental, sino que también garantiza que los envases cumplen con los más altos estándares de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas. Esto refuerza la confianza en el uso de materiales reciclados para aplicaciones críticas.
  • Reconocimiento internacional: Los envases de plástico PCR con certificación UN son reconocidos a nivel internacional, lo que facilita su uso en el comercio global. Esto es especialmente importante para las empresas que buscan reducir su impacto ambiental sin comprometer la seguridad y la conformidad regulatoria.

 

El plástico reciclado post-consumo es, en definitiva, una solución viable y sostenible en la lucha contra la contaminación plástica. Aunque enfrenta desafíos, las ventajas medioambientales y económicas que ofrece lo convierten en una alternativa cada vez más atractiva para empresas y consumidores comprometidos con la sostenibilidad. La adopción creciente de envases de plástico PCR es un paso significativo hacia una economía circular, donde los recursos se gestionan de manera responsable y eficiente, contribuyendo a un futuro más verde y limpio. Nosotros no somos ajenos a todo esto, por eso contamos con políticas de calidad y reciclaje que cumplen correctamente con la normativa y exigencias actuales. ¡Contacta con nosotros si necesitas algún tipo de asesoramiento!