Un tipo de Embalaje para cada producto

Cuando necesitamos transportar una mercancía de la que depende nuestro negocio, lo más acertado es valorar el tipo de mercancía que es y las necesidades de transporte en función del volumen para que todo resulte de la mejor manera posible. En función de estos factores se pueden elegir embalajes en forma de sacos de plástico que tengan gran capacidad y resistencia al deterioro para asegurar la seguridad de la mercancía.

Si quieres saber más acerca de los sacos de plástico, uno de los embalajes más comunes y populares por su asequibilidad y resistencia, puedes hacer clic en este enlace para acceder a la entrada sobre los usos y tipos de sacos de plástico.

No es lo mismo el embalaje de materiales de construcción como cemento o yeso que el embalaje de productos alimentarios como el pienso. Los sacos de cemento deberán mantener una atmósfera estanca que evite la humedad, mientras que los sacos que contengan alimentos pueden tener microperforaciones si el producto requiere estas condiciones de transpiración. En cualquier caso podrás encontrar el saco industrial que más se ajuste a tus necesidades gracias a Polyjute. 

 

fabricantes de sacos de rafia

Materiales usados para el embalaje

Haz clic aquí para leer el artículo completo sobre los sacos de plástico y sus usos. Como adelantamos en la sección anterior, existen distintas variedades de sacos de plástico dependiendo de su confección y el uso al que se destinan. Los más comunes son los siguientes:

  • Polymesh: estos sacos tienen como característica principal el haber sido construidos con malla de polietileno. Los agujeros que esta malla presenta hacen que no haya problema de aireación. Este tipo de sacos mejoran la conservación de los productos agrícolas
  • Raschel: la diferencia que tienen estos sacos respecto de los anteriores es el material de fabricación. Ambos son sacos de malla, pero estos últimos han sido creados con polipropileno (PP) en vez de con polietileno (PE). Ganan en flexibilidad y tienen la misma capacidad de ventilación, por lo tanto están también indicados para su uso en la industria agroalimentaria.
  • Malla: seguro que estas sí se ven más en zonas exteriores. Se utilizan para protección de fachadas y con fines decorativos o de ocultación de fincas, por ejemplo. Este tipo de material no viene en sacos, sino en bobinas.

Big Bags (Sacas): los sacos de grandes dimensiones se conocen con el nombre de sacas. Se usan para almacenar mercancías ligeras, pero de gran volumen.

  • Rafia: la rafia es un material versátil que permite la creación de sacos que son ampliamente utilizados en numerosos sectores por su durabilidad, resistencia y capacidad de carga. Estas características le confieren una capacidad de reutilización que pone a este material entre las opciones para sustituir a las bolsas de plástico de un solo uso.

Materiales con los que se fabrican los embalajes

La rafia

Si existe un material por excelencia para la fabricación de embalajes es la rafia en todas sus formas. El origen está en la fibra de la palmera con este nombre que se encuentra en África y América. Sin embargo, la rafia actual se crea a partir de fibras sintéticas tejidas. Estas fibras sintéticas son el polietileno y la poliamida, dos materiales ideales para las propiedades que necesitan satisfacer los sacos de rafia. Las características por las cuales la rafia es una fibra tan apreciada son la resistencia y flexibilidad que ofrece.

Las particularidades propias de la rafia para la construcción de sacos, hace posible que prácticamente se puedan hacer sacos de rafia de cualquier tamaño para cada necesidad. Así se almacenan alimentos, como pienso o grano, de una forma más segura y sabiendo que conservarán mejor sus propiedades.

Por si esto fuera poco, los sacos de rafia se ofrecen también con una superficie que se puede serigrafiar o imprimir con el contenido, logo de la empresa, imagen del contenido, etc.

Si haces clic en este artículo sobre la rafia podrás obtener más información.

El polipropileno biorientado (BOPP)

Además de la rafia, existe la búsqueda de otros materiales que puedan contribuir al mismo esfuerzo, pero aportando otras prestaciones como es el caso del polipropileno biorientado. Al igual que la rafia, resulta uno de los materiales más utilizados para el envasado (de hecho en Polyjute es el que más usamos).

En cuanto al material en sí, tenemos que es una variante del polipropileno a la cual se añade un film plástico que ha sido expandido en dos direcciones: a lo largo y a lo ancho, de ahí el nombre de bi-orientado. Con un espesor de 12 a 60 micras es capaz de presentar rigidez, resistencia a la tracción y cuenta con propiedades barrera.

Para fabricar polipropileno biorientado se necesita una máquina llamada extrusora de dado plano. Todo comienza con una gruesa lámina de polipropileno que se extiende, una vez calentada en su punto de ablandamiento, hasta conseguir que su tamaño aumente en torno a un 300% o 400%. Si haces clic en este enlace puedes acceder al artículo completo sobre el polipropileno biorientado.

Las propiedades principales del BOPP son la baja densidad que aligera el peso del rollo para una misma longitud comparado con otros plásticos, el efecto barrera contra la humedad, contaminantes y el oxígeno, la resistencia a la perforación, las grietas, los golpes, etc.; es un material con apariencia brillo y sostenible debido a la menor huella de carbono que deja su fabricación.

Polietileno

Los diferentes tipos de materiales para envases confieren a los sacos distintas propiedades en función de las necesidades. En esta ocasión vamos a comparar el polipropileno con el polietileno para ver las distintas características que presentan los materiales, cuáles son sus puntos fuertes y cuáles los que podría mejorar cada material.

Si hablamos de resistencia tenemos que el polipropileno gana al polietileno en el calor, ya que el PP aguanta sin perder sus propiedades temperaturas de hasta 170 ºC, mientras que el PE aguanta solo hasta los 115 ºC. No obstante, en temperaturas bajas vence el PE hasta los -80 ºC mientras que el PP mantiene las condiciones intactas hasta los 0 ºC.

Si analizamos la apariencia tenemos que el PE es plástico incoloro y el PP más bien blanco y algo transparente. En cuanto al peso, es más ligero un envase de polipropileno para alimentos que los sacos de polietileno.

Si observamos otros aspectos como la posibilidad de reciclaje también tenemos buenas condiciones al ser ambos termoplásticos, es decir, plásticos que pueden malearse aplicando el calor suficiente. Si quieres saber más acerca de las diferencias entre el polietileno y el polipropileno para envases puedes leer este artículo.

Diferentes tipos de embalaje para lograr el mejor empaquetado

Big Bags

Como es normal, cada tipo de trabajo y el envasado de cada producto requerirá un tipo de embalaje adecuado a las características propias. El primer tipo de embalaje que vamos a comentar son las big bags, término en inglés para referirse a “grandes sacas” o “grandes bolsas”. En este artículo puedes leer más acerca de las ventajas y características de las big bags.

Existen distintos tipos y se caracterizan por ser de gran tamaño para poder contener grandes cantidades de producto. Se pueden observar este tipo de sacos para el transporte de residuos industriales, almacenamiento, materiales de construcción, transporte de cereales o envasado de mercancías en general. Las prestaciones de estas bolsas hacen que puedan cargar hasta 2000 kg sin riesgo de roturas por la resistencia de la fibra, son flexibles para adaptarse a cualquier espacio de carga y cuando están vacías pueden plegarse sin apenas ocupar sitio.

Packaging flexible

El packaging flexible se ha venido utilizando hasta hace no mucho en la industria alimentaria por su gran versatilidad, sin embargo cada vez más se emplea en todo tipo de productos por ser barato, resistente e increíblemente adaptable al producto. Este embalaje protector flexible es una elección de embalaje cada vez más elegida por las marcas ya que es un material que se adapta por completo a una forma específica.

Los tipos de embalaje flexible que existen son cuatro principalmente. Entre ellos destacan la extrusión (láminas plásticas que se funden por presión y calor), la laminación (lámina resistente a base de varias capas plásticas unidas por adhesivo), el recubrimiento (lámina soporte recubierta con película de polímeros) y la coextrusión (unión de varios materiales plásticos poliméricos para generar una lámina multicapa). Si quieres saber más acerca de este tema puedes acceder al artículo sobre packaging flexible.

Plástico termoretráctil para embalaje

Otra de las variedades de plástico más utilizadas para embalaje es el plástico termoretráctil. Con este nombre se conoce al plástico que se encoge a una fracción de su tamaño original cuando se calienta. Esto permite un gran ajuste al objeto que está envolviendo. Es un material muy utilizado en el packaging flexible, al igual que otros materiales, por ser duraderos y aportar resistencia y versatilidad en el embalaje. 

 

Los tipos de plásticos termoretráctiles también varían en función de ciertas particularidades. Nombramos aquí los más representativos:

  • PVC: el cloruro de polivinilo ha sido el plástico termoretráctil por antonomasia estos últimos años. Costaba poco, tenía un peso ligero y se parecía en consistencia al celofán antes de aplicar calor. Hoy en día se pretende reducir su uso por sus pobres cualidades para el medioambiente y la sostenibilidad.
  • POF: la poliolefina es el termoretráctil de primera calidad. Se caracteriza por su alta durabilidad y versatilidad. Resiste la perforación y tiene una gran fuerza de sellado. Este material es perfecto para envolver artículos que presentan una forma irregular.
  • PE: el polietileno tiene varias versiones y es el termoretráctil más común del mundo. Se utiliza normalmente en el embalaje de botellas de agua u objetos pesados en general. Muy usado en la venta al por menor.

En este artículo puedes aprender más acerca de los plásticos termoretráctiles para embalaje.

Envase de PE con cierre termosellado

Si unimos el hecho de que el polietileno es el plástico para termosellado más utilizado por la facilidad para obtenerlo y su bajo coste, tenemos un candidato perfecto para las selladoras industriales que necesitan trabajar con grandes volúmenes a un ritmo más bien rápido. 

Un envase de PE, como polímero termoplástico que es, tiene como principales características la resistencia y flexibilidad. Al ser un material relativamente simple se puede utilizar para fines muy distintos de la industria. Tiene dos densidades (alta y baja). La densidad baja se utiliza para bolsas monouso o guantes como los que podemos encontrar en algunas gasolineras, sin embargo el PE de alta densidad se usa para cuando la carga puede romper el plástico. Vemos este tipo de PE de alta densidad en las bolsas de supermercado. Si quieres aprender más del PE con cierre termosellado tienes este artículo.

Usos de los diferentes embalajes

Aunque las opciones que nos ofrece el mercado son muy variadas y especializadas, en muchos casos, en función del producto, existen unos tipos de sacos que son los más utilizados para envasar abonos y fertilizantes.

Se podría pensar que para el abono solo hay un tipo de sacos de plástico, pero nada más lejos de la realidad. Existen otros embalajes para diferentes usos que te describimos a continuación. Si quieres más información puede hacer clic en este enlace para saber más sobre sacos para abonos y fertilizantes.

Además de las características en común que presentan los distintos tipos de sacos, son una genial opción por su relación calidad-precio. Se pueden encontrar las siguientes opciones:

  • Saco rafia sin laminar: saco elaborado con cintas tejidas de polipropileno (PP). Resistente a la humedad y reciclable.
  • Saco laminado: mejor calidad para las impresiones. Se trata de cintas tejidas de PP con otra lámina de PP adicional. Resistente a la humedad y reciclable.
  • Saco BOPP: se trata de polipropileno biorientado. Añade una lámina de PP biorientado. Mejor impresión e impermeable contra agentes externos.
  • Saco PE. Saco de polietileno tipo FFS (form, fill, seal, es decir, formado, llenado, sellado) llamado así porque la misma máquina se encarga de los tres procesos mencionados.
  • Bobina FFS: tubos continuos de PE coextruido de 3 capas. Ideal para grandes volúmenes a un ritmo también elevado.
  • Lámina FFS: bobinas de lámina de PE. Más de 110 micras de espesor que se forman por coextrusión. Se sella en base y verticalmente antes de ser cortado y sellado de nuevo en la parte superior.

Conseguir el mejor embalaje para nuestros productos

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